Mapeo de procesos
Se documenta cómo funciona hoy la operación, con las personas que la ejecutan.
El problema rara vez es la falta de herramientas: es que cada área tiene la suya y ninguna se habla con las demás. Ordenamos el mapa antes de añadir tecnología.
Se documenta cómo funciona hoy la operación, con las personas que la ejecutan.
Las aplicaciones existentes se conectan para que el dato se registre una sola vez.
Se define qué sistema manda sobre cada dato y quién puede modificarlo.
Servidores, respaldos y accesos dimensionados a la operación real.
Permisos por rol, registro de actividad y respaldo verificado.
Capacitación y acompañamiento para que el cambio se sostenga después del despliegue.
Se recorre la operación área por área y se levanta el mapa real, no el que figura en el manual.
Se ordenan los cambios por impacto y esfuerzo. No todo se hace a la vez ni hace falta.
Se conectan los sistemas por etapas, manteniendo la operación en marcha.
Capacitación, seguimiento y ajustes hasta que el equipo trabaja con el nuevo flujo sin asistencia.
El mismo cliente deja de existir tres veces con datos distintos en tres sistemas.
Lo que figura en el sistema coincide con lo que hay en almacén.
Quién autorizó qué y cuándo, sin reconstruirlo desde el correo.
Los datos llegan consolidados en lugar de recopilarse a mano.
Las áreas discuten sobre la misma cifra.
Respaldos verificados y un plan de recuperación probado.
Sin costo y sin compromiso comercial. Si el encargo no es para nosotros, lo decimos en esa misma reunión.
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