Diseño propio
Sin plantillas genéricas: la identidad de la empresa, aplicada a su sitio.
Una web corporativa tiene dos trabajos: explicar con claridad qué hace la empresa y aparecer cuando alguien la busca. Todo lo demás es accesorio.
Sin plantillas genéricas: la identidad de la empresa, aplicada a su sitio.
Código propio, rápido y sin dependencias innecesarias.
Estructura, datos estructurados y velocidad, que es la base del posicionamiento.
Redacción de los textos con el criterio de quien tiene que entenderlos.
Configuración completa, con el dominio a nombre del cliente.
Analítica configurada para saber qué páginas generan contacto.
Primero se define qué tiene que decir el sitio y a quién. El diseño viene después.
Se propone la dirección visual y se ajusta antes de escribir una línea de código.
Se construye el sitio, se optimiza la velocidad y se prueba en móvil y escritorio.
Despliegue, indexación, medición y traspaso de accesos al cliente.
Quién es la empresa, qué hace y cómo contactarla, sin rodeos.
Una página por línea de servicio, que es lo que posiciona.
Formularios que llegan a donde el equipo comercial los ve.
Página acotada para una campaña concreta, medida aparte.
Contenido propio que sostiene el posicionamiento en el tiempo.
Fichas, certificados y descargas ordenadas.
Sin costo y sin compromiso comercial. Si el encargo no es para nosotros, lo decimos en esa misma reunión.
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